dissabte, 8 d’agost de 2015

GEOTERÀPIA, ELS MINERALS SÓN VIDA AMB POTES.

Laura Doria


Posted: 08 Aug 2015 02:40 AM PDT
Las arcillas milenarias re-descubiertas para eliminar los metales pesados de nuestro organismo.
La necesidad de limpieza profunda debido a la toxicidad alimentaria.
La salud, es la resultante del equilibrio ácido alcalino a nivel celular, la perdida de este se debe a las toxinas y metales pesados (radicales libres) que lo desestabilizan,  conduciéndonos a un estado de acidez celular. Estas tierras zeolitas nada tienen que ver con la arcilla verde de venta en herbolarios que se deben usar preferentemente en uso solo externo bien sea en frío o en caliente.
La homeostasis (del griego homos (ὅμος), ‘similar’,1 y stasis (στάσις), ‘estado’, ‘estabilidad’) es una propiedad de los organismos vivos que consiste en su capacidad de mantener una condición interna estable compensando los cambios en su entorno mediante el intercambio regulado de materia y energía con el exterior (metabolismo). Se trata de una forma de equilibrio dinámico que se hace posible gracias a una red de sistemas de control realimentados que constituyen los mecanismos de autorregulación de los seres vivos. Ejemplos de homeostasis son la regulación de la temperatura y el balance entre acidez y alcalinidad (pH).
Tomando el cuerpo como un todo que es, tendremos que su funcionamiento estará vinculado al resultante de todas sus funciones y que al estar todas ellas vinculadas cualquier alteración en una, alterara el resto. Luego todo esta imbricado, relacionado; un pensamiento o emoción puede desencadenar una enfermedad y viceversa, pues un exceso de energía provoca un exceso de residuo que el cuerpo  no está preparado para tratar y tendera a formar un deposito o zona de tratamiento, un golpe provoca una inflamación, una bacteria provoca un grano y así muchos procesos, que provocaran unas necesidades energéticas diferentes a las del normal funcionamiento, modificando los aportes energéticos al resto del cuerpo e impidiendo su normal funcionamiento.
Geoterapia, para conseguir una mejor homeostasis; técnicas milenarias casi olvidadas pero de altísima eficacia. Que nos ayudaran a conseguirlo, esto nos ayudara a tener el equilibrio energético del que depende nuestra salud, tanto física como mental.
Lograr la descontaminación de los órganos internos, para conseguir el correcto funcionamiento de los mismos y alcanzar el estado de normalidad funcional, es fundamental y para esto la combinación de varias arcillas o cenizas volcánicas obtienen un resultado excelente, también en la descontaminación de la piel, el órgano más grande y a su vez más maltratado debido al abuso del sol, exceso de frotación por la higiene, el uso de jabones de baja calidad que rompen el manto ácido etc, que abren a patógenos e infecciones, que es básico en la homeostasis del cuerpo, o equilibrio energético



Toda acción produce una reacción. Las células producen un residuo orgánico/mineral, en la combustión de las proteínas para obtener la energía y este residuo debe ser eliminado, vendrá vinculado al tipo de combustible (proteína, metabolizada en nuestro cuerpo después de haber sido obtenida en el proceso intestinal) utilizado y tendrá uno u otro tratamiento en el proceso de eliminación, de aquí que los procesos de descontaminación deban funcionar lo mejor posible; pues la acumulación de residuos es la que provocara muchos tipos de enfermedades, dependiendo del tratamiento que se les dé y de si son eliminados o acumulados en depósitos como quistes, tumores, etc., e incluso retenidos en la piel, alterando el funcionamiento y entorpeciendo o modificando los procesos fisiológicos.
La función de algunas de las arcillas o cenizas volcánicas es la de capturar los tóxicos y metales pesados, limpiando la sangre, el estómago, el sistema linfático, el sistema glandular, eliminar los metales pesados, toxinas del cuerpo regulando el PH. de una manera eficiente y segura, y es efectivo en la estabilización de todos los sistemas funcionales del organismo.
Las arcillas y su funcionamiento:
Son minerales de origen volcánico, formados a partir de cenizas y agua de mar, que tienen una jaula con carga negativa que actúa como un imán para capturar las toxinas del cuerpo y atraparlas dentro de la jaula que forman estas arcillas, para expulsarlas fuera del cuerpo como desechos, sin ningún efecto secundario.
La estructura de las arcillas  tienen forma de panal de abeja y tiene una carga natural negativa (-). Cuando es ingerida, todos los metales pesados, toxinas y productos químicos nocivos que tienen carga (+) son atraídos o atrapados por la jaula para ser expulsados del cuerpo de forma natural, a través de la orina en su mayor parte. En un menor porcentaje, el resto de toxinas son expulsadas por las heces,  las de granulometría mayor sirven para regular el PH de los intestinos y arrastrar residuos de los mismos, modificando el hábitat de los parásitos y provocando su eliminación de forma natural.
Eliminar el exceso de radicales libres, contribuye a equilibrar el PH corporal. Es por todos sabido que la enfermedad está vinculada al desequilibrio acido del cuerpo.
Las arcillas se han convertido en la mejor opción, para la descontaminación corporal de una manera natural, ya que son 100% seguras y eficaces. Son completamente eliminadas del cuerpo dentro de las 4 a 8 horas siguientes de ser ingeridas, junto con las toxinas. Siendo su comportamiento inerte una vez hacen su función eliminatoria, solo son utilizadas en el organismo  como jaula de transporte.
Esto explica que las arcillas o cenizas volcánicas, sean selectivas dependiendo del tamaño, ya que  pueden quelar moléculas tóxicas como el arsénico (diámetro 1,8 Ä) y en cambio no actúe sobre moléculas de minerales útiles como el potasio (diámetro 2,8 Ä). Una vez cumplido su objetivo (captar elementos nocivos), la zeolita cargada de sustancias tóxicas abandona rápidamente el organismo, sin dejar señas. Actuando como desintoxicante del organismo, equilibrando el PH, lo que supone un efecto antivírico, anti fúngico, antidepresivo y anti-degenerativo, así su gran efecto en la salud contra todo tipo de enfermedades.
Antiguamente las arcillas eran  muy utilizadas en Asia (China, Rusia, India y mundo islámico) como suplemento natural para promover la salud y el bienestar orgánico. Actualmente también son muy usadas a nivel industrial, para la purificación de agua y aire, como depurador en la industria alimentaria, para fertilización agrícola y como suplemento mineral en nutrición animal, y se han redescubierto para uso humano.
El poder quelante de las arcillas está basado en su capacidad de discriminar entre moléculas útiles y tóxicas; se une fácilmente con los metales pesados y tóxicos (generalmente pequeños y eléctricamente muy cargados) y tiene escasa o nula afinidad con las estructuras útiles (más grandes, livianas y con carga débil).
El siguiente es un fragmento de un artículo del  Nº 58 de la revista Discovery Salud (febrero de 2004):
“Según los investigadores japoneses, como el organismo tiene que preservar el nivel alcalino de la sangre para poder mantenerse con vida, los desechos ácidos que no logra eliminar los convierte en desechos sólidos. Desechos que, cuando se acumulan, acaban compactándose y convirtiéndose en colesterol, ácido graso, ácido úrico, piedras en los riñones y vejiga, uratos, fosfatos, sulfatos, etc. produciendo un gran número de enfermedades.
Es decir, taponan las arterias y los capilares provocando una deficiente circulación sanguínea incapaz de realizar la labor necesaria para mantener el organismo en condiciones saludables. Porque cuando se reduce el suministro de sangre a los diferentes órganos y zonas del cuerpo empiezan a aparecer dificultades en el funcionamiento de los mismos. De hecho, hay investigadores que afirman que incluso muchas de las llamadas enfermedades degenerativas están causadas por un exceso de desechos ácidos tóxicos. W. Crile, ex director de su propia clínica en Cleveland (EEUU), sostiene por ejemplo que “no existe la muerte natural. Todas las llamadas muertes por causas naturales son sencillamente el punto terminal de una saturación de acidez en el organismo”.
Una opinión que junto a la de muchos otros especialistas fue recogida por Mary C. Hogle en su libro “Comidas que alcalinizan y sanan” en el que puede leerse:
“Cuando el cuerpo llega a los límites de tolerancia para los desechos tóxicos, tanto en el sistema digestivo como en cualquier otro tejido del organismo, comienza de inmediato un proceso de limpieza que puede tomar varias formas: diarrea, dolores de cabeza, gripes, erupciones cutáneas, abscesos, forúnculos, reumatismo, inflamaciones de los ojos o de otros órganos, cataratas, escalofríos, fiebres u otros síntomas que se conocen como enfermedad aguda. Pero todo esto tiene su origen en una sola causa: la acumulación de desechos ácidos en el organismo.”
Es más, los suplementos de vitaminas, minerales y otros oligoelementos que se toman muchas veces con la esperanza de mantener o mejorar la salud no son útiles si el organismo está acidificado por un exceso de residuos ácidos y una vez alcanzado el equilibrio de PH nuestro organismo las metabolizara de los alimentos normales.
Pues bien, según lo expuesto las arcillas pueden jugar un papel fundamental en la neutralización de esa acidificación ya que si se toma diariamente ayuda a eliminar gradualmente los desechos ácidos acumulados en el organismo. Y con una clara ventaja sobre cualquier dieta por muy natural que ésta sea ya que no agregan ningún tipo de desechos ácidos en el proceso de metabolización alimentaria.
Hay estudios científicos que muestran que las células y tejidos de la gente joven tienen 10 veces más enzimas que las de la gente mayor. Y que el entorno ácido perjudica notablemente el trabajo de las enzimas, que son moléculas proteicas especializadas que aceleran hasta en miles de veces las reacciones bioquímicas de cada célula, tejido, órgano o sistema.
Es decir, las enzimas son las responsables de las reacciones químicas necesarias para la vida, (regulan la temperatura corporal, la contracción muscular, la conducción nerviosa, la excreción de orina, el intercambio de gases en el pulmón, la utilización de oxígeno por la células, el crecimiento y reparación celular, el proceso digestivo…).
Pues bien, nuestras enzimas se inactivan o modifican si el pH celular se desvía más allá de unos estrechos límites. Y si los niveles de enzimas disminuyen los procesos de reparación celular y de defensa no responden eficientemente con lo que también el proceso de envejecimiento celular se acelera.
A todo ello hay que añadir el efecto de los radicales libres sobre nuestro organismo y su cada vez más reconocida influencia en las enfermedades, el envejecimiento también es una enfermedad.
Nuestro cuerpo para la vida, fabrica sus propios radicales libres, que intervendrá en todas sus reacciones químicas de sus procesos (digestión, respiración, movimiento, etc.), los que nuestro cuerpo elimina, mediante el pelo las uñas básicamente (la piel y otros), pero que los otros que son incorporados de manera externa a los procesos, nos afectaran negativamente, produciéndonos las enfermedades, que estos son neutralizados por nuestro cuerpo, creando desechos o desperdicios (formando ateromas, calcificaciones, etc.), y  se almacenan, tratando de impedir que afecten a órganos vitales, con lo cual endurecen las arterias, acumulación de grasa en los tejidos (sobrepeso corporal) también hacen depósitos en las articulaciones (gota, artritis, artrosis) y otros muchos problemas.
Las encimas son las encargadas de remover el electrón que les hace falta a los radicales libres que están a su alrededor para obtener su estabilidad evitando así su alta capacidad de modificar las reacciones vitales

Sepamos que un radical libre es una molécula que ha perdido un electrón, y que ira en búsqueda del mismo, intentando robárselo a otra más débiles, modificando las características de esta, entonces la molécula “atacada” (a la que “roba” el electrón) se convierte a su vez en un radical libre. Y de esa manera se inicia una reacción en cadena que daña muchas células y descompone las membranas de nuestras células llegando a destruir y mutar su información genética facilitando así el camino para que se desarrollen diversos tipos de enfermedades y nuestro organismo vaya envejeciendo.
Posología
No existe un máximo definido para su uso, yo recomendaría no exceder de los 8 Gramos días, aunque, para mí sería recomendable, hacer la dosificación cómoda y con en efecto progresivo, siendo esta en la normalidad, 1,5 gramos día, durante un periodo de unos 45 días, siguiendo después un mantenimiento a determinar por la persona y el terapeuta, pudiéndose aplicar 3 a 4 gramos día, durante un periodo de entre 4 y 10 o más días valorándose sus resultados. Ha habido personas que han pasado de los 15 gramos día y más de 15 días, sin sufrir ninguna contraindicación. O dicho de otra manera, la puntita de una cucharilla de café entre dos o tres veces al dia fuera de las comidas, y obteniendo un resultado parecido al de aquellas que consumieron 4 gramos, con lo cual es mejor no tirarlas.
Donde más espectaculares resultados se han obtenido es en la solución de los estados de ansiedad, depresión, estrés, también en enfermedades como la esclerosis múltiple o la fibromialgia así como en los  síndromes de fatiga crónica, siendo muy eficaces en todos los procesos de enfermedad.
Dando excelentes resultados en muchas patologías tanto bacterianas como víricas. Hay quien las ha bautizado como las arcillas de la eterna juventud. Teniendo también grandes resultados en las aplicaciones cutáneas (ulceras, eccemas, irritaciones, quemaduras, etc.)
Beneficia la regeneración de las células de la piel. Refuerza la elasticidad de los tejidos. Potente acción bactericida y desintoxicante.
En la piel es conveniente por su mejor resultado  aplicarlas en seco, técnica, o acción de hacer mediante frotamiento suave como una caricia, para que la piel las absorba. Y como uso externo también es excelente para limpiar la boca de bacterias y residuos ayudando a eliminar el mal olor, simplemente poner media cucharita de café sobre el cepillo de dientes mojado y frotar los dientes, lengua y encías, luego enjuagar y expulsarlo,  tres veces al día después de las comidas principales.
Tengo la suerte de haberlas conseguido para Canarias.
Laura Doria – Naturópata 922 522145

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